miércoles, 4 de octubre de 2017

EXÁMENES: EL ORDEN EN EL QUE HAY QUE ESTUDIAR, DESCANSAR Y HACER DEPORTE PARA MEJORAR LOS RESULTADOS

Un estudio concreta cuántas horas hay que descansar y cuánto tiempo ha de hacerse deporte para mejorar la memoria.



No por más horas que estudie se lo va a aprende mejor; y sí, descansar y hacer ejercicio pueden mejorar considerablemente los resultados, pero en un orden concreto que ha conseguido establecer por primera vez un reciente estudio. Según este publicado en Current Biology, el ejercicio físico practicado cuatro horas después del aprendizaje mejora la memoria y aumenta la actividad del hipocampo. Ya sea para unos exámenes de secundaria, una repesca de la selectividad o unas oposiciones.

¿Y para qué sirve el hipocampo cuando estudiamos? Podría decirse que esta región del cerebro es clave a la hora de recupera información aprendida o recuerdos de lo que nos ha pasado porque participa en el proceso de consolidación de la memoria. Si el hipocampo funciona de forma adecuada podemos rescatar esa información. Cuando está dañado o no funciona bien, como en el caso del Alzhéimer, perdemos memoria.

Los investigadores del Instituo Donders de la Universidad Redboud de Países Bajos y las Universidad de Edimburgo, en Reino Unido, pusieron  a prueba a 72 sujetos, a los que daban a memorizar una serie de 90 imágenes asociativas durante 40 minutos. Después fueron divididos en tres grupos: los que practicaban ejercicio inmediatamente después de estudiar, los que esperaban cuatro horas para practicar ejercicio y los que no se movían. El deporte consistía en 35 minutos de bici con una intensidad del 80% de su capacidad cardíaca.

Dos días después, los participantes fueron convocados de nuevo para comprobar cuánto recordaban de los que habían memorizado, con un registro de su actividad cerebral mediante resonancia magnética. Curiosamente, los resultados mostraban que aquellos que habían practicado deporte cuatro horas después de estudiar retenían mejor la información aprendida. Y además las imágenes cerebrales captadas en la resonancia también mostraban neurogénesis en el hipocampo: esto es que se habían generado nuevas conexiones neuronales, nuevas células capaces de participar en el aprendizaje.

"Basado en investigaciones anteriores que demostraban la importancia del proceso neuronal en la retención de la memoria hemos introducido el análisis del hipocampo", explican los investigadores en su estudio. "La hipótesis era que el ejercicio físico influye, a nivel fisiológico, en los neurotransmisores -como la dopamina y la noradrenalina- que trabajan en el aprendizaje, y por tanto afectará a la memoria. De esta forma, el deporte podría producir diferencias en los patrones de respuesta neuronal que se activan con los recuerdos".

Su experimento confirma que el ejercicio físico modula o aumenta las sustancias que usa el cerebro para que las neuronas se comuniquen entre sí. Si se practica deporte, aumentarán estos niveles de neurotransmisión y, a su vez, mejorará el área relacionada con la memoria. Lo que hasta ahora no se había concretado es el tiempo de espera para que le deporte sea efectivo. Según este estudio, nuestro rendimiento académico no mejorará si hacemos ejercicio inmediatamente después de estudiar, pero sí cuatro horas después.


(Artículo de Beatriz Portinari para www.elpais.com)

lunes, 25 de septiembre de 2017

OBESIDAD INFANTIL Y ACTIVIDAD FÍSICA

Son numerosos los estudios que han demostrado que cuanto antes se instaure la práctica habitual de ejercicio físico en los niños, tanto mayores son las posibilidades de que esta actividad se mantenga cuando sean adultos.

Hay que tener en cuenta que el ejercicio, además de ayudar a prevenir el sobrepeso y ser parte fundamental del tratamiento de la obesidad infantil, constituye muy importante a la hora de potenciar el desarrollo y la funcionalidad de la mayoría de los órganos que configuran el cuerpo humano. Pero lo más importante es que el ejercicio físico habitual, junto a una dieta equilibrada, es la mejor manera de prevenir la obesidad infantil.

Aunque algunas organizaciones médicas internacionales recomiendan que la practica de ejercicio se inicie a partir de los dos años de edad, las directrices marcadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS) establecen que los niños deben realizar a partir de los 5 años de edad al menos 60 minutos de actividad física moderada o intensa al día. La actividad física moderada incluye marcha a paso ligero y andar en bicicleta en terreno llano. La actividad física moderada incluye marcha a paso ligero y andar en bicicleta en terreno llano. El ejercicio intenso es aquel que hace que el niño sude o incluso llegue a jadear, como sucede en los deportes de equipo o correr.


ACTIVIDADES RECOMENDABLES:

Que los niños realicen ejercicio, especialmente hasta los 8 años de edad, implica esencialmente que jueguen y estén físicamente activos. Pero no es suficiente con las clases de gimnasia del colegio. Para ello, una de las principales recomendaciones es que los padres les lleven al parque o a un espacio en el que puedan desarrollar sus juegos sin riesgos y junto a otros niños de su edad. Una hora de juegos en estas condiciones, con carreras y saltos será suficiente. Aún así, es conveniente que los niños se inicien lo antes posible en la práctica deportiva, pues puede mejorar significativamente su desarrollo.

OBESIDAD INFANTIL Y ACTIVIDAD FÍSICA:

Cuando son más pequeños -hasta los 8 años- es muy importante que su actividad física incluya ejercicios de psicomotricidad, coordinación, equilibrio y sentido del ritmo y del espacio. La iniciación en las artes marciales o el baile son una excelente manera de cubrir estas necesidades.

A partir de esta edad y hasta los 12 años el ejercicio debe contribuir a su crecimiento fomentando la resistencia, la fuerza y la flexibilidad. Es el momento de iniciarse en deportes de equipo, que posteriormente les permita participar en competiciones y ganar así en motivación e intensidad de esfuerzo mediante el entrenamiento.


En cualquier caso, la práctica de ejercicio físico deberá contemplar siempre los siguientes componentes:

  • Actividades aeróbicas: aumentan la resistencia física y puede ser la práctica de cualquier deporte de equipo, la natación, el tenis, la bicicleta...
  • Actividades de fuerza: su objetivo es mejorar la fuerza muscular, para lo que se pueden practicar disciplinas deportivas que impliquen el manejo del propio peso corporal, como las artes marciales, la gimnasia deportiva, etc. En el caso de adultos, el manejo de pesas podría ser una opción, pero en el de los niños no es recomendable. Lo que sí se puede hacer es incluir en los entrenamientos de deporte de equipo el manejo de balones medicinales.
  • Actividades de flexibilidad: es muy importante que antes (calentamiento) y después (enfriamiento) de una sesión deportiva o de entrenamiento como forma de prevenir futuras lesiones.
No debemos olvidar que el mejor tratamiento de la obesidad infantil es su prevención. Y el seguimiento de estas recomendaciones generales sobre la actividad física, además de mantener hábitos saludables en relación con la alimentación será una excelente manera de conseguir este objetivo.




La información facilitada por este medio no puede, en modo alguno, sustituir a un servicio de atención médica directa, así como tampoco debe utilizarse con el fin de establecer un diagnóstico, o elegir un tratamiento en casos particulares. 

(Artículo vía www.sanitas.es)